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Estrategias al oído para tomar el «aire» por asalto

VENEZUELA - Algo que escuché en Radio Nacional

Fernando Buen Abad Domínguez

Miércoles 20 de agosto de 2008, puesto en línea por Barómetro Internacional

Escuché que quieren profundizar la lucha hacia el socialismo. Radio Nacional de Venezuela, en su etapa revolucionaria, con el trabajo de todos los días y con todos sus corazones socialistas «al aire», ha contribuido a mejorar la calidad conceptual y técnica de la emisora. Eso es un mérito innegable. No siendo «perfecta» ha contribuido a levantar la conciencia política de los usuarios de siempre y de los usuarios nuevos. Es una Radio cuyo ideario y discurso no depende de los «anunciantes», no les «pertenece», es una radio cuya independencia semántica y sintáctica pertenece a un pueblo en transición revolucionaria y es una radio activa que entiende su papel revolucionario. ¿No la has oído? [1]

Los trabajadores de Radio Nacional de Venezuela, ponen diariamente un poco más al compromiso científico y artístico de hacer radio, buscan música, generan entrevistas, abren libros de todo género para acudir al encuentro del socialismo con la palabra bien afilada, el oído renovado y el «aire» profundo para ir «al aire» cada día. Eso exige una revolución comunicacional en marcha. Yo los he oído en directo, en las cabinas de transmisión, en los pasillos, en las oficinas y, principalmente, desde puntos distintos de Venezuela y de America toda gracias a Internet.

El objetivo supremo de esta Radio es profundizar la revolución hacia el socialismo, hacer con su «aire», que es un espacio cultural privilegiado, una herramienta de combate socialista y una producción de significado única en el universo radiofónico latinoamericano. «Radio Nacional de Venezuela como prestador de servicios de radio debe cumplir los mandatos constitucionales y legales que rigen en el ordenamiento jurídico venezolano, por lo que está obligado de manera especial a ser garante e instrumento fundamental de la libertad de expresión, de pensamientos, ideas y opiniones de los ciudadanos y ciudadanas; permitir y difundir a la información libre y plural, oportuna, veraz e imparcial, sin censura, respetando a la persona humana, el derecho al honor, a la vida privada, a la propia imagen, reputación y confidencialidad; a no promover la intolerancia religiosa, ni ningún tipo o forma de discriminación; a permitir el derecho a la réplica y rectificación cuando por sus mensajes haya afectado a terceros directamente por informaciones inexactas o agraviantes; a permitir que niños, niñas y adolescentes reciban información adecuada para su desarrollo integral; garantías en la emisión, recepción y circulación de la información cultural, coadyuvando a la difusión de los valores de la tradición popular y la obra de los o las artistas, escritores, escritoras, compositores, compositoras, cineastas, científicos, científicas y demás creadores y creadoras culturales del país y contribuyendo con el estado en el proceso la formación ciudadana.» [2]

Cuentan con el tesoro político de un pueblo en plena revolución comunicacional, también, para ser comunicado como una venezolana que en su historia expresa la historia misma de la Radio Nacional. En eso es absolutamente transparente, para bien o para mal. Historia de radiofónica con un papel no pocas veces victimado por prejuicios, incomprensión, falta de recursos y trampas «naturales» de no pocas burocracias acechantes siempre.

Nada en Radio Nacional de Venezuela cae del cielo. He ahí el trabajo extenuante de muchos técnicos, programadores, locutores, guionistas, realizadores y directivos... que entienden su papel revolucionario en la historia comunicacional actual que no es poca cosa, aunque falte mucho. Y urge avanzar.

La responsabilidad de Radio Nacional de Venezuela no es sólo nacional, su trabajo es entregar cuentas como emisora bandera de una revolución socialista nada sencilla, desde donde de debe elevar, en simultáneo y dialécticamente, el nivel de conciencia de los trabajadores de la radio y del usuario. Esta es tarea-compromiso al que nadie rehúye con palabrería o demagogia. Los he visto y oído en su propio espacio de trabajo, soy amigo de muchos de sus trabajadores y en ellos he visto cómo se reflejan las problemáticas sociales, científicas, humanísticas y políticas más importantes de la Venezuela que avanza hacia el socialismo. Es mi privilegio.

El «aire» se renueva cada vez que Radio Nacional entrega cuentas claras sobre sus estrategias para ganar usuarios y cada vez que, con sus micrófonos, logran que el socialismo se haga destello conmovedor de ideas y experiencias, ricas e innovadoras, en no pocos géneros de la producción de programas radiofónicos que alcanzan a ser encuentros concretos y críticos con lo mejor del conocimiento. Todo eso impulsado por una base tecnológica actualizada, al ritmo de las exhuberancias económicas que producen los trabajadores de Venezuela, ayudados por trabajos invaluables de historia radial, testimonio vivo para la divulgación científica del socialismo, el debate para hacerla obra de arte radiofónico, político... en fin, Radio Nacional para la discusión teórica y práctica, trabajo radiofónico hoy por hoy referente fundamental para la integración latinoamericana y mundial. ¿Cómo colaboramos? Yo me anoto con trabajo voluntario.

Celebrar no impide ser crítico

10 recomendaciones para Radio Nacional a estas horas:

1. Impulsar una Universidad Popular Latinoamericana de la Radio para la Integración como «escuela de cuadros» para la comunicación radiofónica revolucionaria.

2. Convertir la Radio Nacional en una gran «casa de cultura» revolucionaria con vida socialista internacional.

3. Multiplicar los presupuestos para que RNV lidere una revolución estética, tecnológica y política en materia de comunicación.

4. Impulsar un foro internacionalista revolucionario contra toda forma de bloqueo mediático, contra toda forma de terrorismo comunicacional. Herramienta para ganar la «Guerra Simbólica»

5. Impulsar un foro radiofónico mundial con un programa socialista contra la alienación.

6. Impulsar una Cumbre Radiofónica permanente hacia una Radio humanista mundial para la emancipación.

7. Impulsar una agenda de comunicación para el trabajo revolucionario concreto en coordinación con todas las radios Alternativas y comunitarias.

8. Impulsar un foro internacional para la crítica y la auto-crítica radiofónica.

9. Impulsar una Red Latinoamericana de Corresponsalías Radiofónicas Bolivarianas.

10. Impulsar una Corriente Internacional de la Comunicación hacia el Socialismo.

Radio Nacional de Venezuela nació el 29 de julio de 1936 [3] y tiene hoy mil tareas por cumplir en el escenario comunicacional que nos toca en horas de combate simbólico abierto contra la alienación y en horas en que la construcción del socialismo enfrenta expresiones de nazi-fascismo renovado dispuesto a asesinarlo todo. En Venezuela ocurren cambios sustanciales en los medios de información del Estado. Tal cambio no es obra de dádivas de burocracia alguna, es obra de sus trabajadores y del pueblo que ya entendió que el Estado, si ha de ser algo nuevo, deberá ser socialista o será nada... será más de lo mismo. Hay muchos casos de responsables comunicacionales sin la formación básica indispensable, ni en la teoría ni en la práctica. Ese cambio revolucionario y socialista en los medios del Estado, todavía incipiente y en fase transicional, viene desde abajo, desde los trabajadores y desde los mejores luchadores que, de un modo u otro, ponen al micrófono la voz de los sin voz...la voz misma de las luchas silenciadas a punta de patadas, balazos y procesos judiciales tan espurios como la pandilla que secuestró al gobierno y secuestró a Hugo Chávez.

Es imprescindible ser muy exigente con Radio Nacional de Venezuela, pedirle mucho y pedirle lo mejor. Es nuestra, bolivariana y socialista y sólo la crítica y la autocrítica podrán darle más «aire» a este «aire» nuestro. Su papel en el espectro comunicacional latinoamericano no puede traicionarse con retórica «políticamente correcta» porque es de importancia suprema contar con los mejores especialistas de todo tipo y de primer nivel para diagnosticar y discutir la realidad mundial, detectar los males peores y diseñar acciones organizativas inmediatas. La Radio Nacional de Venezuela debe dar una lucha sin cuartel contra la alienación en todas sus modalidades. Eso no se logra con milagros ni con improvisaciones, ya tenemos demasiado empirismo e ilusionismo burocrático.

Radio Nacional de Venezuela debe elevar el nivel del debate y la acción contra todos los parásitos que amenazan a la revolución y ponerse a favor de las mejores inteligencias, las mejores luchas de obreros y campesinos, dar su mejor batalla para ayudar al triunfo de la revolución económica, política y espiritual del pueblo que quiere avanzar con su revolución hacia el socialismo científico. No hay lugar para reformismos ni ambigüedades a la hora en que es imperativo abrir los libros contables de America toda... valorar nuestras riquezas y saber quién se las roba, por qué no las disfrutan los trabajadores que las producen y qué papel juegan los burócratas cómplices del hurto empresarial, ladrones también.

Es imprescindible ser muy exigente con Radio Nacional de Venezuela contra toda excusa que quiera esquivar los desafíos reales de la Revolución, exigirle un periodismo distinto sin monopolios de la verdad y sin sectarismos, una comunicación socializada atada al pulso cotidiano de las transformaciones que gestan los pueblos en todo el mundo, exigirle que mejore y potencie convenios, presupuestos, financiamientos, becas y ayudas especiales para garantizar su lugar vanguardista en comunicación radiofónica... hombro con hombro con las mejores luchas mundiales.

Radio Nacional de Venezuela bien puede dirigir una de las mejores batallas culturales para «revisar, rectificar y reimpulsar» la revolución y su propia razón de ser, oponiéndose a todo plan de cualquier staff burocrático con criterios políticos y administrativos coyunturales para una cultura reformista y decorativa. Radio Nacional bien puede liderar un avance acelerado en la Radio internacional de manera colegiada, con la fuerza de sus trabajadores cuya conciencia de clase les honre como especialistas y representantes directos de movimientos sociales de base, de los proyectos científicos de comunicación más avanzados y dispuestos siempre a generar un cambio radical en la radio y en el país. Radio Nacional de Venezuela debe ser dirigida con un programa científico de transición comunicacional socialista al servicio de la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad... es decir, la ciencia a la disposición de los pueblos, de todo el mundo y en pie de lucha.

Hay que ser muy exigentes con Radio Nacional de Venezuela y también muy solidarios en lo concreto. Ella es parte de nuestra fuerza intelectual, fuerza política y fuerza social producida por sus trabajadores, motor de liberación, frente a la ignorancia y frente al abuso que saquea las riquezas naturales y laborales. No podemos permitir que los pueblos sean victimas de la canallada mediática que perpetran diariamente los mass media oligarcas que masacran la verdad y la integridad psicológica del pueblo, no podemos ser tibios, ni «neutrales», ni «objetivos» si eso implica ser cómplice de las aberraciones más monstruosas. Cualquier silencio es suicida según pasa el tiempo.

Hay que celebrar a Radio Nacional de Venezuela con celebraciones revolucionarias y nuevas siendo muy exigentes. Que sea más ella y mejor cada día, que sea un mejor espacio y más abierto para todos los movimientos alternativos, que perfeccione su independencia semántico-política, que se la conozca más y mejor en todo el mundo con su tecnología radiofónica, con el uso más efectivo de sus equipos periféricos, con la inteligencia revolucionaria dueña y señora de sus ideas y sus consolas y sistemas de cómputo, que fortalezca no sólo su onda corta y su señal sino además el pensamiento socialista y el compromiso con la movilización y organización social que es obligatorio para la ética de una radio verdaderamente revolucionaria.

Radio Nacional no es ajena al bloqueo mediático, exógeno y endógeno, que aun con sus variables más diversas y odiosas, no logra frenar la dinámica cotidiana de las mejores luchas de sus trabajadores más concientes de su responsabilidad revolucionaria. Están ahí, para tomar los micrófonos, las organizaciones democráticas y revolucionaras de obreros, campesinos, estudiantes, profesores... está ahí la sed de información de un pueblo harto de estar hundido en la peor inanición periodística que aún hoy anhela asfixiar al pueblo revolucionario de Venezuela y de Latinoamérica toda. Por eso el «aire» de Radio Nacional es «aire» indispensable, oxígeno comunicacional indispensable. Lo mejor está por venir. Nuestro trabajo es trabajar para que RNV tenga éxito... más éxitos. Escuché que quieren profundizar la solidaridad mundial hacia una mejor radio revolucionaria. Y se que lo dicen en serio. No revelaré mis fuentes... son muchas.

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Mensajes

  • Aleccionador el artículo.
    La tarea de esclarecimiento del soberano ( el pueblo) debe ser contínua, y es allí donde la radio nacional de Venezuela cumple un papel más que importante.
    Siendo técnico en cooperativas, me gustaría que la radio elaborara un espacio en el que se expresaran los dirigentes cooperativistas de Venezuela, tratando de subsanar problemas emergentes de la actividad.Recuerdo que en Cuba, a través de Radio Rebelde, existe un espacio en el que los cooperativistas se expresan.Recuerdo una anécdota: un dirigente de una cooperativa cridora de cerdo ( porcinos) señaló que, al enviar los cerdos a la planta faenadora ( también cooperativa), de siete días de la semana, cuatro la balanza que pesaba a esos animales estaba decompuesta, por lo que el peso se tomaba «a ojo». Señalaba que siempre el peso era bastante menor al que se había tomado al salir de su planta productora, y que sobrepasaba a la pèrdida de peso común por el transporte.El periodista a cargo del programa hizo un enlace entre el denunciante , un dirigente de la cooperativa faenadora y el secretario de comercio interior de Cuba y se trató el tema EN VIVO Y EN DIRECTO. Allí mismo se comprometió el servidor público a suministrar los repuestos necesarios para solucionar los problemas de la balanza.
    Hago manción a esta anécdota pues revela el grado de participación popular que puede lograr un medio como el que Ustedes producen.
    Esperando noticias de Ustedes, les aluda con un fuerte abrazo bolivariano... y cheísta.
    El tábano guarimbero.
    reinaldojosenriquezbavio chez blogspot.com.ar

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