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SUECIA - La derecha viene marchando

Ricardo Daher

Viernes 24 de septiembre de 2010, puesto en línea por Barómetro Internacional, Ricardo Daher

La Alianza conservadora de gobierno logró mantenerse en el poder tras vencer en las elecciones nacionales del pasado domingo, aunque sin lograr la mayoría absoluta del parlamento que designa al primer ministro y cabeza de gobierno. El ultraderechista partido Demócratas de Suecia ingresó por primera vez al parlamento ocupando 20 de las 349 bancas en disputa.

Esta semana se definirá la estrategia de la Alianza conservadora, lidera por el primer ministro Fredrik Reinfeldt sobre la política de acuerdos en el parlamento para formar gobierno. Los cuatro partidos de la coalición gubernamental ha señalado que no recurrirán a los votos de los extremistas de derecha para lograr la mayoría absoluta, y los intentos por obtener la colaboración del partido del Medio Ambiente (verdes), integrante de la coalición opositora conocida como “verdirroja”, no parecen llegar a buen puerto tras el rechazo de este partido a colaborar con el gobierno.

La Alianza de gobierno, integrada por los partidos Conservador, Liberal, del Centro y Demócrata Cristiano, obtuvo en conjunto el 49,2 por ciento de los votos, frente al 43,6 por ciento de la coalición verdirroja integrada por los partidos Socialdemócrata, Medio Ambiente y de Izquierda. El partido Demócratas de Suecia, fuera de los dos bloques, logró un 5,8 por ciento, superando por primera vez y con mucho margen, la barrera del 4 por ciento necesaria para ocupar plaza en el parlamento unicameral.

El Partido Socialdemócrata, con muy poco margen, sigue siendo el mayor partido de Suecia, con 30,8 por ciento de votos, muy por debajo del 35 por ciento logrado en las elecciones del 2006 cuando perdieron el gobierno. El Partido Conservador en cambio aumentó de una elección a otra: del 26,2 en 2006 pasó al 29,9 por ciento.

El partido de mayor crecimiento de una elección a otra ha sido el extremista de derecha, que hasta 1995 todavía reivindicaba públicamente al nazismo, Demócratas de Suecia, que pasó del 2,9 al 5,8 por ciento.

Los demás partidos con representación parlamentaria tuvieron muy poca variación, y el anunciado crecimiento de los “verdes” quedó en un tímido aumento de dos puntos, del 5,2 al 7,2 por ciento. El Partido de Izquierda bajó del 5,9 al 5,6 por ciento, Partido Liberal del 7,5 al 7,1, Partido del Centro del 7,9 al 6,6 por ciento, y la Democracia Cristiana del 6,6 al 5,6 por ciento.

Negociar o gobierno de minoría

El primer ministro Fredrik Reinfeldt adelantó este lunes que no ha iniciado ningún contacto formal con el partido del Medio Ambiente (verde) para asegurar su respaldo a la Alianza de gobierno cuando deba presentar su propuesta de gabinete los primeros días de octubre.

Inmediatamente después, los voceros del partido verde, Maria Wetterstrand y Peter Eriksson, aseguraron que no participarán en ninguna negociación para respaldar a la Alianza de gobierno, ya sea para formar gobierno o participar en cualquier negociación. “No seremos el partido de apoyo para la Alianza” adelantaron el rueda de prensa el mismo lunes, un día después de los comicios. Wetterstrand destacó que hay muchos aspectos de la política de la Alianza con los que no están de acuerdo, en especial, subrayó, las políticas ambientales. “Han resuelto que se construirán 10 nuevos reactores nucleares en Suecia, y hemos ido a las elecciones para cambiar eso” explicó.

“No hemos recibido el mandato de los electores para ser el partido de apoyo de la Alianza, ni hemos recibido el mandato para iniciar negociaciones, ya sea para conformar gobierno o iniciar una colaboración”, subrayó.

Por su parte Erisson recordó que el primer ministro, en reiteradas ocasiones, dijo que la Alianza se iba a mantener en el gobierno. “El gobierno de cuatro partidos considera, independiente de los votos, que ellos pueden manejar la situación”, explicó el dirigente verde que, añadió, insistió en que el primer ministro no se contactado con ellos para ofrecer una negociación.

Eriksson enfatizó que cualquiera sea la integración definitiva del parlamento, esa situación afecta a todos los partidos, y cualquier diálogo por parte del primer ministro debo incluir a todos los partidos de la oposición verdirroja.

El primer ministro tiene plazo hasta el 5 de octubre para negociar el respaldo parlamentario a su nuevo gobierno. Reinfeldt tiene cuatro posibilidades de presentar al parlamento su gobierno para ser aprobado, para lo que necesita la mayoría simple de 175 votos. Si en esas cuatro ocasiones no logra el respaldo parlamentario, debería convocar a nuevas elecciones, según la Constitución.

En el capítulo de formas de gobierno, la Constitución establece que entre cada período electoral de cuatro años, el gobierno puede convocar a elecciones anticipadas, y los nuevos legisladores permanecerán en el cargo el tiempo que restaba del período. Esta convocatoria a elecciones anticipadas se puede producir cuando el gobierno no tiene mayorías en el parlamento que le permita gobernar.

La Alianza conservadora tiene pocas opciones: puede ahora buscar romper la coalición opositora atrayendo a algunos diputados del partido del Medio Ambiente que desobedezcan a sus líderes. Para conformar gobierno con respaldo mayoritario en el parlamento les sería suficiente con ”convencer” a tres diputados verdes. Otra opción es negociar con la extrema derecha o formar un gobierno de minoria con la esperanza de que este grupo vote a favor del nuevo gabinete. De lo contrario, podrían convocar a elecciones anticipadas.

En tanto, el líder del partido Demócratas de Suecia, Jimmie Åkesson, no descarta negociar con la Alianza ni con la oposición a la hora de definir el nuevo gobierno y el presupuesto del gobierno. “Mantenemos todas las opciones abiertas” dijo Åkensson al ser entrevistado por la radio P1 este lunes.

De la camisa parda al traje y corbata

El liderazgo de Åkansson transformó a un partido que hasta hace poco más de 10 años se mantenía aferrado a la simbología de los grupos neonazis de Europa. Por lo menos sus líderes dejaron atrás las cabezas rapadas, las camisas negras y las svásticas en público. Del desfile en camisas pardas al traje y corbata más identificados con los yuppies.

El partido que tenía un perfil de votantes de sectores marginales, de escaso nivel educativo y de bajos ingresos, ha captado con su prédica antiimigrante a sectores de capas sociales altas, captando votos que antes engrosaban el caudal del Partido Conservador, más vinculado a la aristocracia. Un proceso muy similar al empredido a principios de los años 30 del siglo pasado por el Nacional Socialismo alemán de Adolf Hitler.

La región sur de Suecia es donde han recibido más votos. En la provincia de Skåne al norte y este, han logrado porcentajes de 11,2 por ciento de votos. En otras regiones de Skåne y Blekinge han logrado entre el 9 y 10 por ciento, y en la ciudad de Malmö, un 8 por ciento. Cuando más al norte menos votos han recibido. En cinco districtos, Västerbottens, Norrbottens, Jämtlands, Gotlands, y en la comuna de Estocolmo, quedaron por debajo del 4 por ciento, con cifras de entre el 2,7 y el 3,8 por ciento.

Además de los cambios cosméticos en la coreografía de sus presentaciones públicas, han logrado conformar un lenguaje electoral que, si bien sigue centrado en el ataque a los inmigrantes, trata de mantenerse en el límite de los dos bloques, reivindicando oportunistamente, aspectos de cada uno de esos programas. Lo que si tienen muy claro es que no debe haber ninguna política de integración para los inmigrantes y que su flujo debe cortarse lo más pronto posible.

En una entrevista radial, Åkensson rechazó ubicarse en cualquier extremo de la escala política. Sostuvo que eran de derecha “en temas morales y de valores” y de izquierda en la defensa del bienestar. Demostrando su capacidad de negociar, el joven líder derechista dijo que su partido no tenía definido, y que era dificil hacerlo, si apoyar al presupuesto del gobierno o el alternativo de la oposición verdirroja. Adelantó que apoyan la propuesta de gobierno del llamado “rut-avdrag” (Rut es la sigla de Rengöring, Underhåll och Tvätt), es decir la posibilidad de que los propietarios de casas puedan reducir sus impuestos por los gastos en limpieza, mantenimiento y lavado, así como la reducción de impuestos a los sueldos y la actividad comercial, pero que no respaldarían un aumento del impuesto a los combustibles como propone la oposición. Sin embargo, añadió, respaldan a la oposición en eliminar las diferencias de impuestos entre jubilados y trabajadores, aumentar los subsidios por desempleo y entregar más dinero a las comunas. También apoyan a la oposición en el rechazo a la propuesta de gobierno de invertir en los llamados jobbcoacher, asistentes sociales que ayuden a los desempleados a buscar trabajo.

Además, sostuvo Åkensson, si apoyan al gobierno en la construcción de reactores nucleares, y proponen como el Partido de Izquierda, retirar las tropas suecas en Afganistán. El dirigente derechista considera que ahora los demás partidos deben tomar cuenta de la realidad y tratar a los Demócratas de Suecia como uno más con representación parlamentaria. “Estamos dispuestos a conversar y negociar con todos los partidos en el parlamento, ese es nuestro punto de partida” aseguró.


ricardher[AT]gmail.com

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