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CHILE - Femicidio político

Manuel Cabieses Donoso, Punto Final

Lunes 10 de septiembre de 2007, puesto en línea por Chiara Sáez Baeza

10 de agosto de 2007 - Punto Final - La violencia contra la mujer tiene también una expresión velada pero consistente en el plano político. Esta forma soterrada del machismo no admite cuantificación ni aparece en los anuarios policiales como ocurre con los asesinatos -más de setenta en Chile cada año-, o las denuncias de violencia doméstica -casi 96 mil el año pasado- o los delitos sexuales -quince mil en el 2006-, estadísticas que retratan al Chile bárbaro que se esconde detrás de las autopistas y los tratados de libre comercio. Esas cifras estremecedoras -que ponen a localidades como Alto Hospicio casi a la par de Ciudad Juárez, en México, o Ciudad de Guatemala en asesinatos de mujeres-, confirman los motivos de la Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual en su actual campaña “Cuidado, el machismo mata”.

El femicidio político también debería ser considerado un crimen atroz. Aunque no quita la vida, persigue aniquilar a la mujer como sujeto social, destruirla como ciudadana y hacer tabla rasa de la igualdad de derechos que las leyes proclaman de la boca para fuera.

Es lo que está ocurriendo con la presidenta Michelle Bachelet sin que los padrillos de la Concertación -enfrascados en sus mezquinas ambiciones y los rentables negocios que les facilita la política- hagan siquiera un amago de defenderla. Contra Bachelet se ha desencadenado una implacable campaña que tuvo sus primeras manifestaciones cuando era candidata. Hoy es posible distinguir en esta operación las señales de una conspiración que ha ido sumando actores, medios y recursos. En la medida que la víctima se muestra cada vez más insegura y temerosa, su indefensión aumenta la sevicia del ataque. Se trata de una maquinación que busca la muerte política de la presidenta para inferir una derrota histórica al proceso de emancipación de la mujer, debilitar la democratización del país y restaurar el derecho inmanente de gobernar el país que se autoasigna la oligarquía reinante.

El tema de fondo en esta campaña es la presunta “falta de liderazgo” de la presidenta y ya se habla del término anticipado de su gobierno. Lo que hasta hace poco era tema de comentarios en ámbitos privados, ha adquirido estado público. Abundan las declaraciones cada vez más insolentes de parlamentarios y dirigentes de la derecha y los balbuceos contradictorios de los dirigentes de la Concertación. Los primeros sostienen que no basta con cambios de ministros, que el problema de fondo es la incapacidad de la mandataria y que la situación sólo se resuelve con un cambio de gobernante. Los segundos titubean y como buenos calzonudos conceden cierta razón a esos argumentos.

La campaña anti Bachelet ha ganado terreno aunque todavía está lejos de alcanzar sus objetivos. Pero ha logrado instalar como verdad incontrovertible la “falta de liderazgo” de la presidenta. Tal debilidad -rasgo que por supuesto sería “femenino”-, estaría demostrando su incapacidad para ejercer el mando. Las mediciones de opinión muestran los resultados de esta campaña. Las encuestas acusan una gradual pero constante disminución del apoyo a la mandataria. Tales encuestas son manipuladas astutamente por los medios de comunicación -en especial por El Mercurio que fija la pauta informativa nacional-, que actúan como soportes de la propaganda para minar la autoridad de la presidenta.

Pero en realidad, Bachelet conserva más del 40% de respaldo, según esas encuestas. Registra un porcentaje casi igual de rechazo, mientras el 17% no se pronuncia. El apoyo a la presidenta es respetable si se compara con gobiernos de parecido signo político, como el de Alan García en Perú, por ejemplo, sumido en una profunda crisis social. La misma conclusión se puede sacar si se compara con determinados períodos de los gobiernos de Frei y Lagos.

Lo cierto es que la Concertación ha venido perdiendo fuerza. En las encuestas figura por debajo del apoyo a la presidenta. Su más alto respaldo lo obtuvo en diciembre de 1993 con Eduardo Frei Ruiz-Tagle (57,9%). Pero su gobierno terminó disminuido y la indigencia de su liderazgo alimentó el humor político. Después, tanto Ricardo Lagos como Michelle Bachelet llegaron a La Moneda gracias a la votación en segunda vuelta de sectores de Izquierda que consideran una cuestión de honor impedir que la derecha recupere el gobierno mediante votación popular.

A pesar del fracaso resonante del actual gobierno en temas como el Transantiago, las encuestas continúan señalando que la derecha pierde tanto terreno como la Concertación. No se ha producido el éxodo de apoyo hacia la UDI y Renovación Nacional. El hecho político sustantivo es que la Concertación se mantiene por debajo del 45% y la derecha no consigue superarla. Sus esfuerzos por fracturar la Concertación, al parecer, no tendrán éxito ni siquiera levantando la candidatura de un Berlusconi del Mapocho para engatusar a la Democracia Cristiana. Más posible es un desgajamiento de la propia derecha para confluir en una alianza de centro-derecha que dejaría en la orfandad tanto a la UDI como a gran parte del Partido Socialista.

Un escenario más favorable para la derecha se podría crear si la presidenta Bachelet incurriera en nuevos errores tipo Transantiago, o en una inoperancia absoluta que llevara a anticipar el fin de su gobierno.

El femicidio político tiene su asidero en la crisis de la institucionalidad neoliberal que está latente en Chile, como en casi toda América Latina. La deslegitimación de los partidos y de la política; la corrupción; los niveles insoportables de injusticia social; el fracaso del modelo económico; y la brutalidad guerrerista del imperio para asegurarse los últimos recursos del planeta, constituyen el obligado marco de referencia de la realidad chilena y de sus alternativas, que conducen a la integración regional como única vía hacia la supervivencia.

Aunque hasta ahora la presidenta no ha variado el rumbo que siguieron sus antecesores, la derecha no confía en ella. Los presidentes Aylwin y Frei provenían de los mismos sectores que gestaron el golpe militar del 73. Ricardo Lagos, por su parte, sirvió al capital transnacional con una devoción ejemplar que hoy, cuando comienza a resurgir el movimiento sindical, los grupos económicos le están exigiendo a Michelle Bachelet.

Ella es la primera presidenta post dictadura con una trayectoria antidictatorial indiscutible. Junto con su familia sufrió los abusos de la tiranía. Socialista desde su juventud, presa política y exiliada, hija de un general constitucionalista que murió en la cárcel a consecuencia de torturas, participante en la lucha de resistencia contra la dictadura, Michelle Bachelet por añadidura es agnóstica, madre soltera ¡y sobre todo mujer!

Quizás por todo eso, la presidenta ha exagerado sus esfuerzos por tranquilizar a la derecha económica y a los sectores conservadores que también tienen su enclave en la Concertación. Sin embargo, con esto ha debilitado su posición en los sectores populares con los que debería realizar el gobierno participativo que prometió.

No es que su gobierno tenga “dos almas” como se dice. Ella es la que tiene dos almas. La derecha teme que en algún momento prevalezca su alma de Izquierda -¡porque es mujer!- y tome un camino consecuente con sus convicciones ideológicas. Por eso ha decretado su muerte política. Intenta consumar ese femicidio con una guerra sicológica en que El Mercurio -haciendo su tarea de siempre- lleva la batuta. Se busca convencer al país que Chile tiene una presidenta incompetente... porque es mujer. Los sectores políticos que tendrían la obligación de defenderla están muy ocupados en otros menesteres, sumidos en cálculos electorales, probándose la banda presidencial o metiendo las manos en el cajón. A la presidenta la han dejado sola... ¡porque es mujer!


Publicado en Punto Final, nº 645, 10 de agosto de 2007.

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Mensajes

  • El artículo en parte explica porqué el Punto Final no es un referente de nadie y para nadie. Siguen con la cantinela de que hay Neoliberales Buenos y Malos. La cuestión tiene que ver con los roles y no con vanalidades de género. ¿Acaso el Guatón Cavieses dirá que Allende fue dejado sólo por ser Hombre, Aristócrata y Masón?

    Basura, Basura y Basura. Impensamiento desesperado.
    Nadie es socialista por herencia ni por curriculum sino QUE POR SUS ACTOS.

    Y por sus actos Bachelet ni es Socialista ni es Compentente.

    Y los empresarios harán todo lo posible para que, a pesar de eso, entregue la banda presidencial, y que se la entregue a otro papasnatas testaferro concertacionista.

    Disculpen en tono pero...¿Hasta cuando con la FACHELET?

    saludos desde Chile,

    ariel zúñiga

  • ¿Y TODO PORQUE ES MUJER? - RESPUESTA AL ARTICULO DE CABIESES
    Enviado por: «Maximo Kinast» maximokinast chez gmail.com
    Dom, 9 de Sep, 2007 6:29 pm (PST)
    Queda bien claro, que mientras algunos que creemos todavia que juntos
    podemos, a los comunistas se les notan de lejos las ganas de tener uno o dos
    asientitos en el Congreso, aunque sea a costa de pactar con la
    desprestigiada Concertacion... o con el mas desprestigiado Gobierno.

    Por muchas razones Manuel Cabieses es una persona que merece respeto, pero
    eso no lo autoriza a ’vendernos grasa de carreta o cabezas de pescado’.
    Diga lo que diga, la Bachelet es una impresentable por muchas razones de
    peso. Ninguna de esas razones tiene nada que ver con su condicion de mujer.

    Algunas de ellas, asi a vuelo de pajaro y a pesar de mi mala memoria:

    a) Por llenar los ministerios con neoliberales... por decirselo suave.
    b) Por enga€ ¦ñar a los pinguinos con Comites de Hueveo y perdida de tiempo.
    c) Por hueviar al pueblo con autorizaciones para protestar y al mismo tiempo
    soltarles a los pacos y CERRAR LAS ALAMEDAS
    d) Por hacer del Instituto de Derechos Humanos un instrumento de impunidad y
    punto final (y no el Punto Final de Cabieses, que sigue siendo respetable,
    sino el punto final de olvido y perdon).
    e) Por el sinverguenza de su hijo ’cientista politico’ que ella cuela en la
    Contraloria, aunque no ha sido capaz de terminar sus estudios. Eso se llama
    nepotismo.
    f) Porque esta mas gorda y eso no es por machismo que se lo digo, sino
    porque es una verguenza de que los gobernantes engorden cuando el pueblo
    pasa encalillado y hambriento.

    Y no sigo para no aburrir a los lectores. El que quiera saber mas sobre mi
    opnion mi opinion, que visite mi blog http://cartasamigordi.blogia.com

    Maximo Kinast
    (Escribo sin acentos)

    E-mail: maximokinast chez gmail.com

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